Si el AS o el Marca tienen tanto éxito es por algo más que por su sublime calidad literaria. La clave, está sin duda, en sus trabajadas portadas. Especialmente cuando en ellas aparece el crack como actor ocasional y un titular a juego. ¿A quién no se le eriza el vello con ese melenudo defensa vestido del gladiador romano acompañado de un POR AQUÍ NO PASAN? ¿Quién no se ha emocionado con ese delantero morreándose con su novia mientra titulaban LOCOS POR EL PIBE o ha sentido pena con LOS TRAVESTIS que ARRUINAN A RONALDO? ¿Alguien menosprecia el arte torero del que celebra títulos moviendo un capote bajo el título Y OLÉ?... ¡Qué imaginación, por Dios!Nada, oiga, bajen al bar y disfruten, que yo preparo el cassette de Manolo Escobar para el pesao ese QUE SIEMPRE TIRA DEL CARRO.










Se considera el azote de Bari. El ariete más golfo y un macarra italiano de manual. Sin gomina pero con la misma inteligencia mongoloide del futbolista hecho estrella. Es Antonio Cassano. El que vomita bravucanadas en esa pseudoliteratura que son las memorias de todo jugador profesional polémico. Donde jamás llegará su fútbol -como lo hicieran otros canallas del balón como Maradona, Cantoná o Gascoigne- lo hace su corta imaginación. ¿Hasta donde puede llegar la creatividad de un pieza así? No muy lejos. Que se ha traginado a 700 hembras sin ningún gatillazo, que Madrid era la plaza más propicia para clavar el estoque (incluso en concentraciones) y que Capello era un trozo de escoria. ¡Máquina! que diría con una tapa de callos en la boca el asiduo al bar de la esquina (¿por qué coño cuando escribimos todos los bares están en la esquina?). Si es que ya no pedimos que lean a Schopenhauer o escuchen a Prokofiev. Pero, ¿para cuando un jugador original que come perro chino, usa tacones de mujer, disfruta con la Cope o llora con Bambi? ¡Calla, a lo mejor Guti!
La Duquesa vive un idilio y los focos le molestan. Al menos los de aquellos que reflejan su romance con ataques satíricos y fina ironía. Aquí el mundo se jacta de ser un país de cachondos hasta que topamos con la Iglesia. Y ya son varias. Sigue habiendo intocables y El Jueves sabe a lo que juega. Se puede bromear de todo pero nunca a costa de la Corona, el Ejército y Doña María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva, alias la Duquesa de Alba. La cosa, sin embargo, es rentable para todos. Unos apelan a su dignidad y los otros siguen poniendo el dedo en una llaga que vende ejemplares. Si toca pagar, se apoquina y se habla de ataque a la libertad de expresión, y sinó, viñeta con corte de mangas incluído. Eso sí, sólo un consejo. ¡Ojo con llevar a portada al Real Madrid! ¡Aunque den risa y pena, no merecen tanto escarnio!
































